tecnica de emergencias revisando desfibrilador vivest powerbeat x3 en vitrina de oficina

Comparamos 7 desfibriladores portátiles: precio real y para qué entorno sirve cada uno

Un desfibrilador portátil no tiene un precio único. En el catálogo de equipos que vendemos hoy, la horquilla va desde unos 994 € hasta 3.160 €, siempre sin IVA.

Esa diferencia no es marketing.

Responde a decisiones técnicas concretas: grado de automatización, tamaño, resistencia, conectividad y coste de los consumibles durante la vida útil del equipo.

Somos técnicos de emergencias sanitarias en activo y la conclusión es siempre la misma: el precio de compra explica solo una parte de lo que un DEA acaba costando.

Cuánto cuesta un desfibrilador portátil en catálogo

Estos son los precios reales de los siete modelos que tenemos disponibles. Todos los importes son sin IVA y corresponden al precio vigente en el momento de publicar este artículo.

  • Vivest A1 — 994 €. Semiautomático de 1,5 kg con protección IP55 y electrodos preconectados. La opción más económica de la lista.
  • Mindray BeneHeart C1A — 1.245 €. 2,3 kg, IP55, autotest diario y tecnología ResQNavi, que adapta las instrucciones al usuario.
  • Schiller FRED PA1 — 1.320 €. 2,5 kg, IP55 y garantía de fabricante de 10 años según su ficha.
  • Vivest A3 — 1.395 €. Mismo formato de 1,5 kg que el A1, con pantalla en color de 5 pulgadas para guiar la RCP.
  • Vivest P3 — 1.495 €. Equipo de bolsillo de 700 g con protección IP65.
  • Mindray C2 BeneHeart — 1.565 €. 2,3 kg, pantalla de 7 pulgadas y opción de WiFi o 4G para seguimiento remoto.
  • Schiller FRED Easyport Plus — 3.160 €. 850 g, pantalla LCD en color, sensor de compresiones y conexión por Bluetooth o USB.

Entre el primero y el último hay más de 2.100 € de diferencia. Conviene entender qué se paga en cada tramo antes de decidir solo por precio.

Compara con la misma base: todos los precios de esta lista son sin IVA. Cuando pidas otros presupuestos, comprueba si el importe lo incluye o no; es el error más habitual al comparar ofertas.

Por qué dos DEA portátiles cuestan cosas tan distintas

Automático o semiautomático

Un DEA totalmente automático administra la descarga por sí mismo tras analizar el ritmo. El semiautomático exige que el interviniente pulse el botón.

En la mayoría de fichas de nuestro catálogo figura la versión semiautomática, y la automática se consulta bajo pedido. Puedes ampliar el detalle técnico en nuestro artículo sobre cómo funciona un desfibrilador automático.

Tamaño y peso: de pared o de bolsillo

La lista va de los 700 g del Vivest P3 a los 2,5 kg del Schiller FRED PA1. Un equipo de vitrina fija no necesita ser pequeño; uno que viaja sí.

La miniaturización se paga. Por eso los formatos más compactos y los de perfil profesional ocupan la parte alta de la tabla de precios.

personal de evento deportivo sacando desfibrilador de bolsillo vivest p3 de una bolsa

Resistencia declarada

El grado IP indica la protección frente a polvo y agua. En las fichas, los Vivest A1 y A3, los Mindray y el Schiller FRED PA1 declaran IP55, y el Vivest P3 sube a IP65.

Para un despacho, pagar por esa robustez puede ser innecesario. Para un evento al aire libre o una instalación deportiva, es justo lo contrario.

Conectividad y autodiagnóstico

Los Mindray admiten WiFi o 4G opcionales, los Vivest A1 y A3 incorporan gestión IoT con monitorización remota y el Easyport Plus transmite datos por Bluetooth o USB.

No es un capricho: el Real Decreto 365/2009 hace responsables de garantizar el mantenimiento y la conservación del equipo a quienes lo instalan. En parques de varios equipos, el seguimiento remoto reduce esa carga de gestión.

El precio del equipo no es el coste total

Aquí se rompen la mayoría de comparativas. Un DEA es un activo con consumibles de vida limitada, no una compra cerrada.

  • Parches de electrodos: su vida útil depende del modelo; en las fichas de nuestro catálogo llega hasta 5 años en la mayoría de equipos.
  • Batería: también hasta 5 años en la mayoría de fichas; el Vivest P3 indica 3 años o batería recargable.
  • Atención a niños: comprueba cómo resuelve cada modelo el modo pediátrico y qué electrodos necesita.
  • Vitrina y señalización: necesarias para que el equipo sea localizable y accesible.
  • Revisión periódica: comprobación funcional y control de caducidades.

Un equipo barato con recambios caros puede salir más caro a cinco años que uno de gama media con consumibles contenidos.

Calcula siempre el coste a 5 años, no el precio de la etiqueta. Suma equipo, los recambios que caduquen en ese plazo, vitrina y mantenimiento. Es la única cifra que permite comparar modelos de verdad.

La formación y el trámite también cuentan

En la Comunidad de Madrid, instalar un desfibrilador implica dos gestiones que no aparecen en el precio del aparato.

La primera es la declaración de instalación ante la autoridad sanitaria, que regula el Decreto 78/2017 de la Comunidad de Madrid. La segunda es contar con personas formadas en soporte vital básico y uso del DEA, contenido que el Real Decreto 365/2009 recoge en su artículo 6.

Además, cada vez que se usa el equipo hay que tramitar la comunicación de uso del desfibrilador en un plazo máximo de 72 horas.

Un DEA sin personas formadas y sin la declaración de instalación es, en la práctica, un equipo caro colgado de una pared.

Si quieres el desglose económico completo de una instalación en empresa, lo detallamos en el análisis sobre el coste de instalar un desfibrilador en una empresa de Madrid.

responsable de instalaciones revisando desfibrilador schiller fred pa1 en polideportivo

Comprar o alquilar un desfibrilador

La compra tiene sentido cuando el equipo va a un emplazamiento fijo y estable, y la organización puede gestionar las caducidades.

El alquiler de desfibriladores encaja mejor con varias sedes, cuando se prefiere convertir la inversión en gasto operativo o cuando no hay una figura interna que vigile el mantenimiento. En Rivfordea trabajamos con alquiler de desfibriladores, no con renting, así que conviene no confundir ambos términos al comparar presupuestos.

Qué inclina la balanza

  • Un solo equipo, sede fija: la compra suele salir más rentable a medio plazo.
  • Varias sedes o rotación: el alquiler simplifica la gestión y unifica el control de caducidades.
  • Eventos y actividad temporal: el alquiler puntual evita inmovilizar capital.

En todos los casos, pide el desglose. Un presupuesto de cardioprotección llave en mano debe detallar por separado equipo, consumibles, vitrina, formación y trámite.

Qué modelo encaja en cada entorno

Con los siete equipos sobre la mesa, esta es la lectura que solemos hacer en una visita técnica.

  • Oficina o pyme con una sede: Vivest A1 o Mindray BeneHeart C1A, por precio contenido y autotest.
  • Instalación deportiva o centro educativo: Schiller FRED PA1 o Vivest A3, por su protección IP55 y la ayuda en pantalla.
  • Edificio grande o varios equipos que gestionar: Mindray C2 BeneHeart, por su pantalla de 7 pulgadas y el seguimiento remoto opcional.
  • Equipos móviles, seguridad privada o eventos: Vivest P3 o Schiller FRED Easyport Plus, donde el peso y el volumen mandan.

Puedes revisar fichas y disponibilidad en nuestro catálogo de desfibriladores.

Tres errores al comparar precios

El primero es comparar equipos de categorías distintas. Un ultraportátil profesional y un DEA de vitrina no compiten entre sí, aunque ambos figuren como «desfibrilador portátil».

El segundo es ignorar el precio de los recambios. Pregunta por el coste de parches y batería antes de firmar, no después.

El tercero es olvidar el marco normativo. La instalación y el uso de los DEA los regula cada comunidad autónoma sobre la base estatal, y el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar reúne en su web el Real Decreto 365/2009 y un resumen de la legislación de las distintas comunidades.

El mejor desfibrilador portátil no es el más caro ni el más barato: es el que está operativo, señalizado y rodeado de gente formada el día que hace falta.

Si buscas un equipo especialista en cardioprotección y formación SVB-DEA en Madrid, trabajamos con estos siete equipos a diario. Solicita un diagnóstico de cardioprotección para tu organización en Madrid, sin compromiso: analizamos tu espacio, te decimos qué modelo encaja y qué coste real tendrá a cinco años.

Preguntas Frecuentes sobre precio del desfibrilador portátil

¿Cuánto cuesta un desfibrilador portátil en España?

En nuestro catálogo, los precios van desde 994 € (Vivest A1) hasta 3.160 € (Schiller FRED Easyport Plus), siempre sin IVA. La gama media se mueve entre 1.245 € y 1.565 €, con modelos como el Mindray BeneHeart C1A, el Schiller FRED PA1, el Vivest A3, el Vivest P3 y el Mindray C2 BeneHeart.

¿Por qué hay desfibriladores portátiles de 1.000 € y otros de más de 3.000 €?

Influyen el tamaño y el peso, la resistencia declarada por el fabricante, la pantalla y la guía durante la RCP, la conectividad para seguimiento remoto y el tipo de batería. Un equipo muy compacto o de perfil profesional concentra más tecnología en menos volumen, y eso se refleja en el precio.

¿Qué gastos hay que sumar al precio del desfibrilador portátil?

Hay que sumar los parches de electrodos y la batería, que tienen vida útil limitada y varían según el modelo (en las fichas de nuestro catálogo llega hasta 5 años en la mayoría de equipos), además de la vitrina, la señalización, el mantenimiento y la formación del personal. Conviene calcular el coste a cinco años en lugar del precio de compra aislado.

¿Es mejor comprar o alquilar un desfibrilador portátil para una empresa?

La compra suele resultar más rentable a medio plazo cuando hay una única sede fija y alguien controla las caducidades. El alquiler encaja mejor con varias sedes, cuando se prefiere tratar el equipo como gasto operativo o cuando no existe una figura interna responsable del mantenimiento. En Rivfordea ofrecemos alquiler de desfibriladores, no renting.

¿Un desfibrilador portátil barato es menos seguro?

El precio no determina por sí solo la seguridad. Los desfibriladores instalados fuera del ámbito sanitario deben contar con marcado CE como producto sanitario, según el Real Decreto 365/2009, y quien los instala es responsable de su mantenimiento en cualquier gama. Lo que cambia con el precio son prestaciones como el peso, la pantalla, la resistencia o la conectividad.

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